Ene 23
PORQUE EL PREMIO PRINCESA DE ASTURIAS A LA CONCORDIA 2016 PARA LOS LIQUIDADORES DE CHERNOBIL
CUANDO LEAS, SI QUIERES FIRMAR NUESTRA PETICIÓN PINCHA AQUI
-“Todo parecía iluminado. El cielo entero. Unas llamas altas. Y hollín. Un calor horroroso. Y él seguía sin regresar. El hollín era porque ardía el alquitrán; el techo de la central estaba cubierto de asfalto. Sobre el que la gente andaba, como él después recordaba, igual que sobre resina. Sofocaban las llamas, y mientras, él reptaba. Subía al reactor. Tiraban el grafito ardiendo con los pies. Se fueron sin los trajes de lona; se fueron para allá tal como iban, en camisa. Nadie les avisó; los llamaron a un incendio normal.”
-“Le salían por la boca pedacitos de pulmón, de hígado. Se ahogaba con sus propias vísceras. Me envolvía la mano con una gasa y la introducía en su boca para sacarle todo aquello de dentro. ¡Es imposible contar esto! ¡Es imposible contar esto! ¡Es imposible escribirlo! ¡Ni siquiera soportarlo!… Todo esto tan querido… Tan mío… Tan… No le cabía ninguna talla de zapatos. Lo colocaron en el ataúd descalzo”
-“Creíamos en nuestra suerte; en el fondo de nuestra alma todos somos fatalistas, y no boticarios. No racionalistas. La mentalidad eslava. ¡Yo confiaba en mi buena estrella! ¡Ja, ja, ja! Y hoy soy un inválido de segundo grado. Enfermé enseguida. Los malditos “rayos”. Ya se sabe. Hasta entonces no tenía ni siquiera una ficha en la clínica. ¡Que los parta un rayo! Y no era yo solo. La mentalidad.”
-“El mundo se ha partido en dos: estamos nosotros, la gente de Chernóbil, y están ustedes, el resto de los hombres. ¿Lo ha notado? Ahora entre nosotros no se pone el acento “yo soy bielorruso” o “soy ucraniano”, “soy ruso” … Todos se llaman a sí mismos habitantes de Chernóbil. “Somos de Chernóbil”. “Yo soy un hombre de Chernóbil”. Como si se tratara de un pueblo distinto. De una nación nueva.”
La noche del 26 de abril de 1986… En una noche nos trasladamos a otro lugar en la historia. Saltamos a una nueva realidad, fuera del alcance no solo de nuestros conocimientos, sino también de nuestra imaginación.
COMO BIEN DICE EL PREMIO NOBEL DE LITERATURA SVETLANA ALEKSIÉVICH: “EL destino es la vida de cada uno, la historia es la vida de todos nosotros. Quiero contar la historia sin perder de vista al ser humano. Porque el destino alcanza más lejos que cualquier idea”
LIQUIDADORES
Los liquidadores acudieron, sabían lo que tenían ante sí, y a pesar de ello realizaron su trabajo con enorme valor y responsabilidad. Cientos, miles de ellos, de manera heroica hasta el escalofrío. Los bomberos que se turnaban entre vómitos y diarreas radiológicas para subir al mítico tejado de Chernóbyl, donde había más de 40.000 roentgens/hora, para apagar desde allí los incendios (la radiación ambiental normal son unos 20 microrroentgens/hora). Los pilotos que detenían sus helicópteros justo encima del reactor abierto y refulgente para vaciar sobre él los buckets de arena y arcilla con plomo y boro. Los técnicos y soldados que corrían a toda velocidad por las galerías devastadas cantándose a gritos las lecturas de los contadores Geiger y los cronómetros para romper paredes, restablecer conexiones y bloquear canalizaciones en turnos de cuarenta o sesenta segundos alrededor de la sala de turbinas (20.000 roentgens/hora). Los mineros e ingenieros que trabajaban en túneles subterráneos, inundándose constantemente con agua de siniestro brillo azul, para instalar las tuberías de un cambiador de calor que le robase algo de temperatura al núcleo fundido y radiante a escasos metros de distancia. Los miles de trabajadores y arquitectos que levantaban el sarcófago a su alrededor, retiraban del entorno los escombros furiosamente radioactivos y evacuaban a la población. Salvo a los soldados, sometidos a disciplina militar, a nadie se le prohibía coger el petate e irse si no quería seguir allí; casi nadie lo hizo. Es más: muchos de ellos llegaron como voluntarios desde toda la URSS, especialmente muchos estudiantes y posgraduados de las facultades de física e ingeniería nuclear. Esta fue la clase de hombres y no pocas mujeres que algunos creen o quieren creer una turba ignorante y patética. Esto fueron los liquidadores.
Humanidad, siempre bastó a los héroes
–Yo iré.
Los tres hombres que fueron.
Los dos primeros en ofrecerse voluntarios fueron Alexei Ananenko y Valeriy Bezpalov. Alexei Ananenko era un prestigioso tecnólogo de la industria nuclear soviética, que había participado extensivamente en el desarrollo y construcción del complejo electronuclear de Chernóbyl: cooperó en el diseño de las esclusas y sabía dónde estaban ubicadas exactamente las válvulas. Casado, tenía un hijo. Valeriy Bezpalov era uno de los ingenieros que trabajaban en la central, ocupando un puesto de responsabilidad en el departamento de explotación. Estaba también casado, con una niña y dos niños de corta edad.
Los dos eran ingenieros nucleares. Los dos comprendían más allá de toda duda que se disponían a caminar de cara hacia la muerte.
Mientras se ponían sus trajes de submarinismo sentados en un banco, observaron que necesitarían un ayudante para sujetarles la lámpara subacuática desde el borde de la piscina mientras ellos trabajaban en las profundidades. Y miraron a los ojos a los hombres que tenían alrededor. Entonces uno de ellos, un joven trabajador de la central sin familia llamado Boris Baranov, se alzó de hombros y dijo aquella otra frase que casi siempre ha seguido a la anterior:
–Yo iré con vosotros
Era media mañana cuando los héroes Alexei Ananenko, Valeriy Bezpalov y Boris Baranov se tomaron un chupito de vodka para darse valor, agarraron las cajas de herramientas y echaron a andar hacia la lava radioactiva en que se había convertido el reactor número 4 del complejo electronuclear de Chernóbyl. Así, sin más.
Ante los ojos encogidos de quienes quedaron atrás, los tres camaradas caminaron los mil doscientos metros que había hasta el nivel –0,5, dicen que conversando apaciblemente entre sí. Qué tal, cuánto tiempo sin verte, qué tal tus hijos, a ti no te conocía, chaval, yo es que no soy de por aquí. O parece que hoy vamos a trabajar un poco juntos, igual podemos acceder mejor por ahí, yo voy a la válvula de la derecha y tú a la de la izquierda, tú ilumínanos desde allá, parece que va a llover, ¿no?, E incluso está bien buena la secretaria del ingeniero Kornilov, ¿eh?, ya lo creo, menudo meneo le arrearía, pues me parece que este año el Dinamo de Moscú no gana la liga. Esas cosas de las que hablan los bio-robots mientras ven cómo su piel se oscurece lentamente, se les va un poquito la cabeza debido a la ionización de las neuronas y la boca les sabe a uranio cada vez más, conteniendo la náusea, sacudiéndose incómodamente porque es como si un millón de duendes maléficos te estuvieran clavando agujas en la piel. Cinco mil roentgens/hora, llaman a eso
Y bajo aquel cielo gris y los restos fulgurantes de un reactor nuclear, los héroes Alexei Ananenko y Valeriy Bezpalov se sumergieron en la piscina de burbujas del nivel –0,5, con una radioactividad tan sólida que se podía sentir, mientras su camarada Boris Baranov les sujetaba la lámpara subacuática. Ésta estaba dañada y falló poco después. Desde el exterior, ya nadie les oía ni les veía.
Pero, de pronto, las esclusas comenzaron a abrirse, y un millón de metros cúbicos de agua radioactiva escaparon en dirección al reservorio seguro preparado a tal efecto. Lo habían logrado. Alguien murmuró que los héroes Ananenko, Bezpalov y Baranov acababan de salvar a Europa. Resulta difícil determinar hasta qué punto tenía razón.
Hay versiones contradictorias sobre lo que sucedió después. La más tradicional dice que jamás regresaron, y siguen sepultados allí. La más probable asegura que llegaron a salir de la piscina y celebrar su victoria riendo y abrazándose a los mismísimos pies del monstruo, en el borde de la piscina; e incluso lograron regresar sus cuerpos, aunque no sus vidas. Murieron poco después, de síndrome radioactivo extremo, en hospitales de Kiev y Moscú. Aún otra más, que se me antoja casi imposible, sugiere que Ananenko y Bezpalov perecieron, pero el joven trabajador Baranov pudo sobrevivir y anda o anduvo un tiempo por ahí.
Esta es la historia de Alexei Ananenko, Valeriy Bezpalov y Boris Baranov, los tres superhéroes de Chernóbyl, de quienes se dice que salvaron a Europa o al menos a algún que otro millón de personas en miles de kilómetros a la redonda un frío día de abril. Fueron a la muerte conscientemente, deliberadamente, por responsabilidad y humanidad y sentido del honor, para que los demás pudiésemos vivir. Cuando alguien piense que este género humano nuestro no tiene salvación, siempre puede recordar a hombres como estos y otros cientos o miles por el estilo que también estuvieron por allí. No circulan fotos de ellos, ni han hecho superproducciones de Hollywood, y hasta sus nombres son difíciles de encontrar. Pero hoy, TREINTA años después, BRINDAMOS en su recuerdo, NOS CUADRAMOS ante su memoria yLES DAMOS MIL VECESA GRACIAS POR IR..
Ene 15
ES TIEMPO DE CHERNOBIL
«Es tiempo de contar historias, de implicarse en vidas ajenas, de convertirse en observador de un mundo cambiado por la radiación, de documentar. Es tiempo de Chernobyl.» Raul Moreno Fotografo
Nuestro solidario colaborador y gran profesional de la fotografía documental ya se encuentra trabajando desinteresadamente por y para la causa. Todo su trabajo se presentará y formara parte de los actos a celebrar en España con motivo de la celebración del 30 Aniversario de Chernobyl, coordinado por Nuestra Federación Nacional, FEDASIB, organizado a nivel internacional por IBB e ICN (Plataforma Internacional por Chernobyl de la cual FEDASIB es socio fundador) y avalados por el Parlamento Europeo. También formará parte documental de nuestra propuesta de candidatura a los Premios Princesa de Asturias a la Concordia 2016 a los Liquidadores de Chernobyl que se promueve desde FEDASIB en nombre de todos las colectivos españoles federados que realizamos estancias temporales para sanción de niños afectados por Chernobyl. Comienza su trabajo en Ucrania para concluir en Bielorrusia donde nos encontraremos el próximo mes de febrero. Gracias Raúl Moreno por poner tu tiempo, tu trabajo y tus inquietudes en favor de los Hijos Chernobyl, víctima y Liquidador@es. Junto con Bruno Lopez realizaréis un gran trabajo. Gracias por tanta generosidad y mucha suerte en esta gran aventura. La máquina está en marcha. Comenzamos la cuenta atrás hasta el 26 de Abril de 2016: nos espera un gran año para no olvidar ni silenciar 3 décadas después.
Dic 09
CAPTACION DE FAMILIAS 2016
Nov 16
CANDIDATURA DE LOS LIQUIDADORES DE CHERNOBIL AL PREMIO PRINCESA DE ASTURIAS A LA CONCORDIA 2016 – PROMOVIDO POR FEDASIB (FEDERACIÓN NACIONAL)
FIRMA NUESTRA PETICIÓN Y COMPÁRTELA, SI CREES MERECIDO EL RECONOCIMIENTO A LOS HÉROES OLVIDADOS DE CHERNOBIL: LOS LIQUIDADORES, 3 DECADAS DESPUES. JUNTOS LO CONSEGUIREMOS!!! SIEMPRE AGRADECIDOS.
FIRMA AQUÍ (SIGUE EL ENLACE SOLO TENDRÁS QUE PONER TU NOMBRE)
Nov 13
I ASAMBLEA GENERAL ORDINARIA DEL AÑO 2016
Hoy a las 19,30 h. en las instalaciones de la Gota de Leche, celebraremos la Primera Asamblea General Ordinaria de Familias Guardadoras de Asnia, y entre otros asuntos a tratar, comenzaremos a preparar la campaña de adhesión con la Federación Nacional, para promover la candidatura a los Premios Princesa de Asturias a la Concordia 2016 para Los Liquidadores de Chernobil
Oct 29
CONFERENCIA INTERNACIONAL 2015, GESEKE, ALEMANIA
Llegada , recepción de participantes, checa-in en hotel y entrega de acreditaciones, la delegación española Fedasib, comienza su participación en la conferencia internacional de la Semana de Acción Europea por un futuro sin Chernobyl ni Fukushima 2015.

Oct 14
Conferencia Internacional sobre la Semana De Acción 2016
Un año mas España estará presente en la conferencia internacional en ,Geseke – Eringerfeld (Alemania) FEDASIB, Federación Española, representara a todos los colectivos españoles que realizamos programas de sanación de menores afectados por Chernobil. importante conferencia este año ya que se planificaran todas las actividades que los distintos países programaran para la conmemoración del 30 Aniversario de la mayor catástrofe de la historia, Chernoibil, sin olvidar el 5º aniversario de Fukushima.
Oct 14
La bielorrusa Svetlana Alexiévich, premio Nobel de Literatura
Svetlana Alexievich, la gran cronista de Chernóbil, gana el Nobel de Literatura
Un Premio Novel de Literatura totalmente merecido. BIELORRUSIA EXISTE, y CHERNOBYL TAMBIÉN, y está latente!!!! No podemos olvidar ni silenciar. Hay que volver la mirada y aprender de la historia.
Ahora tenemos que hacer lo,imposible para que a los liquidadores de Chernobyl 3 décadas después también se les reconozca su labor, gracias a ellos se evitó una segunda explosión y que toda Europa quedase deshabitada. Por ello la federación Española tiene como proyecto principal de cara al 30 aniversario de Chernobyl, proponer candidatura para el Premio Princesa de Asturias de Cooperación 2016.
Voces de Chernóbil, después de la catástrofe
Delicado trabajo de recolección de testimonios para contar una tragedia descomunal
Oct 04
MEMORIA V FORO NACIONAL FEDASIB MADRID 2015
MEMORIA GENERAL COMPLETA V FORO NACIONAL 2.015-1 PULSAR ENLACE PARA VISUALIZAR




















